domingo, 4 de abril de 2010

Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, ya sea en el medio del desierto o en el medio de una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierden completamente su importancia y solo existe aquel momento, en donde el tiempo no corre, solo corre el amor y la pasión por la sangre y ahí nace la unión eterna de esas dos almas... la tuya, la mía, las nuestras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario