martes, 16 de febrero de 2010

Tú llegaste a mi vida para enseñarme,
tú supiste encenderme y luego apagarme,
tú, te hiciste indispensable para mi.
Y con los ojos cerrados te seguí,
si yo busqué dolor lo conseguí,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.
Mientes, me haces daño y luego te arrepientes,
ya no tiene caso que lo intentes,
no me quedan ganas de sentir.
Llegas, cuando estoy a punto de olvidarte,
busca tu camino en otra parte,
mientras busco el tiempo que perdí,
y hoy estoy mejor sin ti.
Voy de nuevo recordando lo que soy,
sabiendo lo que das y lo que doy,
el nido que buscaste para ti.
Y el tiempo hizo lo suyo y comprendí
las cosas no suceden porque si,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.

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