
Uno de chiquito se imagina un cuento de hadas, un final feliz, en el que los malos son derrotados y los buenos viven contentos. Donde todas las historias de amor terminan bien; donde todos los amigos son verdaderos; donde toda la gente te ayuda; donde la maldad, el egoísmo, la bronca, la venganza, la tristeza, la violencia y todas esas cosas no existen; donde los problemas no tienen lugar; donde la palabra peligro no está dentro de el vocabulario; donde todo sale bien por más arriesgado que sea; donde todo se soluciona; donde el tiempo se puede volver para atrás. Ese mundo perfecto que uno imagina, es solo un sueño, que se va deteriorando lentamente. A medida que uno va creciendo va descubriendo cosas que van destruyendo ese sueño; hasta que te das cuenta que el mundo en el que vivimos es totalmente opuesto al mundo de nuestro sueño. Este es un mundo oscuro lleno de odio y es el mundo horrible en el que nos toca vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario