I'M NOT A GIRL,
NOT YET A WOMAN.
La soledad se hace carne en mí y la noche parece un desierto; pero llegas tú con tu hermosa luz y te declaras dueño de mis sueños. El tiempo viste un color azul, parecido a un suspiro del cielo; de sólo saber que te voy a ver y a regalarte todos mis momentos. Vas a verme llegar, vas a oír mi canción, vas a entrar sin pedirme la llave. La distancia y el tiempo no saben la falta que le haces a mi corazón. ¿Por que puedo callar mis palabras y escucharte en el viento hablar? ¿Por que puedo soñar para verte y tenerte aún sin soñar?
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano & encadenar un alma. Aprende que amar no es apoyarse en alguien y compañía no siempre significa seguridad. Y empieza a aprender que los besos no son contratos ni los regalos, promesas, y empieza a aceptar sus derrotas con la frente alta y la mirada al frente, con la gracia de una mujer, no con el dolor de una criatura. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende. Con el tiempo también aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir. Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, extrañaras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. Y aprendes que en realidad puedes resistir, que eres fuerte de verdad, que vales de verdad, y aprendes, y aprendes...con cada adiós, aprendés.
Parece que llegó el otoño. El otoño… que estación inmunda realmente. Deprime muchísimo, porque, ¿a quien le gusta el otoño? Algunos dirían que no hay tal crisis, pero en este caso creo que si la hay. En otoño se marchitan las flores, las horas de luz se acortan, vienen los días fríos. El otoño llega sigiloso, casi sin avisar, despacha al verano y nos deprime a todos. El otoño es triste, es sinónimo de nostalgia ¿y qué es la nostalgia? El sufrimiento de recordar algo que tuviste, ya no tenés, ni vas a tener. La nostalgia es un viaje al pasado, a la niñez al recuerdo de alguien que ya no está. En otoño los colores empiezan a morir. En otoño la vida se ve detrás de una ventana. En el otoño uno quisiera estar en otro parte. El otoño vuelve todo tan, tan triste. El viento, la lluvia, y la nostalgia lo confirman, llegó el otoño. El otoño es la vejez del año, es el ocaso de los sueños, es una porquería. Nos invade una angustia inexplicable, estamos como peluquero sin cepillo, perdidos. El otoño llega y va invadiéndonos poco a poco enfriándonos el alma y los sueños. El otoño nos encierra dentro de nuestra casa y dentro de nuestra alma. En otoño todo muere, falta tanto para que vuelva a renacer. El otoño es como el bucle, ni lacio ni rulo, es algo indefinido, terminó el calor pero no llegó el frío. El otoño huele a amenaza, es una brisa fría que presagia dolores. El año termina cuando empieza el otoño, es época de balance, y lo primero que uno cuenta es el debe. El otoño desconcierta, el otoño nos pone en aprietos. Por algo dicen que la primavera es el nacimiento, el verano la vida, el otoño la agonía y el invierno la muerte.
Sin la gritería que antecede a un fiasco, sin el protocolo de un buen bofetón, sin el argumento de un pecado ilustre o el presentimiento de una anomalía que amerite el caso. Sin la antología de reproches básicos, sin el ejercicio de memorias turbias, sin algún ataque de mamitis crónica o el antecedente de un chisme siniestro que lo explique todo. Sin decirme nada, sin decir por que, sin una coartada o una explicación, sin una mentira escrita en un papel, sin las cursilerías típicas del caso, sin decirme nada, sin decir por que se fue... Y yo pensando en él como si fuese único aferrado a su ausencia como si fuese sólida, pidiéndole a la vida que quizás la química lo devuelva buscando algún beso mágico.
Ya no me encuentro preguntando sobre amor, por fin no hay nada que pretenda no saber, entiendo que no hay relación entre amar y envejecer. Ya no me encuentro preguntando como dar, por fin comparto por el miedo de perder, el milagro de tus caricias llegando el amanecer. Ya no me encuentro contestando un yo que sé, por fin entiendo que en tus redes yo caí. Ya no me encuentro preguntándome porqué, por fin entiendo de una vez el porque sí, porque te vi, te dejé entrar, cerré la puerta y te elegí. Porque esos dos faroles pueden hacer que si estoy fané, las pequeñas cosas se bañen del brillo de esa ternura que transmitís cuando me miras. Hoy puedo entender que te gusta el té, que odiás el café, que no querés rosas, que a pesar del vértigo no hay altura que impida que me saque el disfraz. Tirando a matar, dándonos changüí, puro razonar, puro frenesí. Siempre fue así nuestra historia, que funcione o no, que esté bien o mal, vivirlo con vos para mi es la gloria. Sin escatimar, sin darnos de más, sin acelerar, sin tirar para atrás. Siempre fue así nuestro asunto, le falta de acá, le sobra de allá, retocándolo, pero siempre juntos. Ya no le temo a esa cagona que habita en mí, ni a esos ataques tontos de fura precoz. Distingo excusa y resultado, y hoy elijo estar con vos. Ya no me encuentro figurando en el verás, por fin no debo más de lo que va a venir. Pago los precios de tenerte, darte amor y ser feliz.
Cupido no te entiendo, alardeas de ejemplo de juntar corazones, un experto en conexión. Te fallaron las flechas y de tantas violetas que por ti he regalado en mi jardín no hay ni una flor. Pues, dile al amor que no toque mi puerta que yo no estoy en casa que no vuelva mañana, a mi corazón ya le han fallado en ocasiones, me fui de vacaciones lejos de los amores! Y dile a al amor que no es grato en mi vida, dale mi despedida, cuéntale las razones. Cupido no entiendo, si la suerte me odia y me ha dado de herencia la fortuna del desamor y te pido disculpas pero no aciertas una. Mis febreros son largos, no quiero fechas en mi calendario, ni citas en mi horario si se trata de amor. No me interesa oír más canciones, no quiero ver flores, si se trata de amor. Tengo a dieta los sentimientos, evitando momentos de desilusión.
sos tan linda magalí, te amo con la vida ♥